En construcción: sentirse perpetuamente extranjero

La melancolía, la nostalgia. La decepción, la duda. Esos son los sentimientos que más afloran en el día a día del emigrante. Eso es lo que transmite de forma desgarradora “En construcción”, la obra de Carolina Román y Nelson Dante que Tristán Ulloa ha llevado a la realidad del teatro como Dios manda.
en construccion 2
Estos dos argentinos, que llevan unos años buscándose la vida en Madrid, dieron salida a las emociones y experiencias vividas en un breve texto que se llevó a escena en el pequeño formato de Microteatro por dinero. De la mano de Tristán Ulloa, alumno de sus clases de tango, fueron capaces de emocionar tremendamente al público con tan sólo 15 minutos. Una historia con tanta profundidad y trasfondo tenía que llegar a obra completa y muchos nos alegramos enormemente de que encontraran en el Teatro del Arte, un pequeño teatro auto subvencionado de Lavapiés, el espacio adecuado para hacerlo.

La obra es simplemente perfecta. Su falta de pretensiones, la sencilla y a la vez dedicada escenografía, el uso evocador de audiovisuales, la cercanía de los actores con el público, la complicidad entre ambos, la naturalidad y lo cotidiano de los díalogos…y la historia. Un cuento que tantas veces se ha vivido y que ahora, más que nunca, nos vuelve a tocar a todos muy de cerca.

Porque quien se haya sentido alguna vez en su vida extranjero, no olvida lo que se siente y no puede evitar meterse en la piel de los protagonistas, sin entender de naciones, y estar esa hora y media de lleno en la historia, olvidando todo lo demás. El no explicarse por qué te persigue esa etiqueta, por más años que lleves en la nueva tierra y más vínculos que hayas forjado en ella. La desesperanza de ver que las promesas que te llevaron a tomar esa decisión eran humo. El verte haciendo cosas que no habrías imaginado que llegarías a hacer para ganarte algo de dinero. De cómo lo aceptas y aprendes a vivir con ello, resignado. La falta de aire, de escapatoria. El ver que tus derechos y libertades se van mermando. La resistencia a volver a la patria con el rabo entre las piernas, con la palabra fracaso grabada en las venas. El dejar de ser uno mismo porque lo primero es lo primero, tener techo y algo que llevarse a la boca. El sacar humor de donde no lo hay para tener momentos que, si no fuera por ellos, no podríamos seguir adelante.
Todo esto hace que aunque no hayas vivido una experiencia parecida, la vivas como si te hubiera pasado a tí, llegando a recordar lo que no existe en tu memoria. de todas formas, quién sabe cuándo nos va a tocar a nosotros pasar por lo mismo. Quizá sea cuestión de meses, como va la cosa.

Sin duda, lo mejor que he visto en años. Vayan, señores, no se arrepentirán, tienen hasta el 23 de junio. Y además así contribuyen a iniciativas como ésta, un teatro auto subvencionado que con muy pocos medios es capaz de ofrecer calidad con mayúsculas.
Que falta hace cultura en este país, por mucha crisis que haya.
teatro del arte 2

Anuncios

se dice, se comenta, se rumorea...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s